25.9.04

En defensa de los derechos de los animales

Cualquiera que haya tenido una mascota en sus brazos convendrá que los animales son “organismos dotados de sensibilidad física y psíquica", como proclama la ley catalana de Protección de Animales. ¿Pues qué podrían ser si no? ¿Meros objetos animados con funciones fisiológicas en muchos casos idénticas a las de los humanos? No, los animales no son objetos animados, ni siquiera simples seres sensibles, como las plantas. Los animales más complejos, como los mamíferos y aves, tienen sensibilidad psíquica, más o menos desarrollada dependiendo de las especies.

La confusión es fruto de una vieja patraña del pensamiento dominante. Hace siglos mantenía que los negros no tenían alma, y por eso era lógico utilizarlos como esclavos y comprarlos y venderlos como objetos. También las mujeres fueron señaladas por el estigma de la discriminación que, acompañada por un retorcido argumentario pseudocientífico, no escondía otra cosa que un vergonzoso abuso de poder. Hoy nos sonrojarnos al recordar aquellas aberraciones, como yo me sonrojo al ver que la tortura animal se perpetúa en las fiestas de cada aldea española y de cada coso taurino.

Pues sí, los animales tienen sensibilidad psíquica. ¿Por qué le cuesta tanto a nuestra sociedad reconocer esta evidencia? Pues por motivos interesados, como siempre. Antes era para justificar la esclavitud; ahora para no poner frenos a la explotación animal. Reconocer la sensibilidad psicológica de los animales obliga como mínimo a entender su explotación como un “mal necesario”, como parte de una ley natural –es decir, no filtrada por la civilización- como la que regula la cadena trófica. El mal necesario justifica que nos alimentemos con su carne y nos calcemos con su cuero, pero obliga a rechazar todo sufrimiento evitable, a velar por un trato digno y por un sacrificio indoloro.

Ya que nos decimos superiores, nuestros actos deberían estar a la altura de nuestra elevada autoestima. Por eso aplaudo la declaración de Barcelona, que se manifiesta contraria a la “práctica de las corridas de toros" en una declaración institucional sin precedentes. El propio alcalde, Joan Clos, se refirió al principio ético de esta declaración y al compromiso de evitar “sufrimiento innecesario a los sujetos protagonistas del medio y a los animales.”

Lástima que solo se trate de una declaración no vinculante, ya que Barcelona carece de competencias sobre la protección de los derechos de los animales. A pesar de todo, la declaración ha levantado ampollas entre los seguidores taurinos, encastillados en el discurso rancio de la “fiesta” y del “acervo cultural”. Lo surrealista es que han calificado la declaración como "un triste ejercicio de odio, intolerancia y fanatismo contra los toros". Como diría el Gallo, “hay gente pa tó”.

17.9.04

“Este trasto funciona por narices”

¿Tiene usted los brazos agotados de trabajar el ordenador? ¿Tiene hipertrofia en uno de sus brazos como los grandes tenistas de mover el ratón? Pues ya existe solución a su problema. Un señor llamado Dmitry Gorodnichy del Institute of Information Technology de Ottawa, Canada, ha inventado un mouse de narices, que por razones obvias ha bautizado como “nouse".

El nuevo sistema permite al usuario controlar el cursor en la pantalla a través de los movimientos de la nariz. ¿Y los botones del ratón? Pues sí, creedlo: guiñando los ojos haces clic o sacas el menú contextual, según. [Con lo mal que se me apaña esto de los guiños, que volvía loco a mi compañero de mus].

Seamos serios. El invento no solo servirá para suprimir la casi única actividad muscular de muchos cibernautas, sino que obviamente simplificará la vida a personas con discapacidad. También será una forma más intuitiva de utilizar videojuegos o cualquier entorno de ordenador.

El ratón aprovecha las posibilidades de la tecnología webcam. La cámara analiza el rostro y genera señales que desplazan el cursos a lo largo de la pantalla. Al mismo tiempo, un software de detección de movimiento puede percibir qué ojo está guiñado, para simular un clic.

Al parecer la cámara del nouse toma al inicio de la sesión un pantallazo del usuario y separa unos 25 píxeles de la zona de la nariz para analizarlos. Después, el sistema se pone en marcha con un doble guiño de ojos. A partir de aquí basta con comparar los cambios de la posición de la nariz en sucesivos barridos de la imagen.

Pero el nouse es capaz también de navegar por entornos 3D, aunque en este caso necesita dos webcam para que el sistema pueda determinar la distancia a la que se encuentra el usuario y si se acerca o se aleja.

En la página de Gorodnichy hay todo tipo de explicaciones y casuística sobre su sistema, e incluso vídeos con simpáticas aplicaciones.

¡La de cosas que puede llegar a hacer mi equipo cuando ataque de lleno la alergia primaveral!

Página de Gorodnichy sobre el Nouse

12.9.04


Autobús movido por hidrógeno Posted by Hello

El hidrógeno: un combustible limpio pero no exento de problemas

Se pueden ver desde hace un año por Madrid y por otras grandes ciudades europeas. Son autobuses movidos por hidrógeno, un ambicioso proyecto comunitario que trata de evaluar la validez de esta prometedora tecnología que podría resolver el problema de la contaminación atmosférica.

Nos dicen que el hidrógeno es un combustible ideal, que cuando se combina con el oxígeno produce energía y vapor de agua como único producto. Pero hay cierto misterio en torno a este gas. Por ejemplo, cuando uno visita los almacenes de un laboratorio de química es fácil encontrar grandes botellas de gas a presión, utilizadas en las experiencias de síntesis: nitrógeno, amoniaco, dióxido de carbono, oxígeno, cloro, helio, argón... Pero nunca he visto una botella de hidrógeno. Y no es que no se pueda comprimir o licuar como cualquier otro gas; el problema es que resulta peligroso almacenar hidrógeno a presión, y los laboratorios prefieren sintetizarlo en el momento en que lo necesitan.

¿Por qué es especialmente peligroso el almacenamiento de hidrógeno a presión?

Cuando los gases están por debajo de una temperatura determinada (llamada de inversión) la expansión provoca una reducción de temperatura: es lo que se llama efecto Joule-Thomson. Es decir, que si se produce un escape a través de una válvula, su temperatura disminuye, y esto es lo que ocurre con casi todos los gases almacenados a temperatura ambiente. Casi todos ellos, al margen de su mayor o menor reactividad química, se enfrían cuando se expanden adiabáticamente. Es decir, si se produce un escape la expansión va acompañada de un fuerte descenso térmico que reduce su potencial reactivo. Esta es la causa de esos bloques de hielo que se forman en las juntas de grandes depósitos de gas a presión, señalando así los puntos donde se producen pequeñas fugas.

Pero las temperaturas de inversión del hidrógeno y el helio son extremadamente bajas, hasta el punto de que para lograr una reducción de temperatura por expansión deben enfriarse primero por debajo de sus temperaturas de inversión: el hidrógeno mediante aire líquido y el helio mediante hidrógeno líquido. En definitiva, ambos gases El hidrógeno tienen un comportamiento anómalo, y se calientan cuando se expande. El helio, un gas inerte, no plantea ningún problema por este hecho, pero el hidrógeno es altamente reactivo y si aumenta la temperatura al producirse un escape habrá un gran riesgo de explosión con el oxígeno del aire.

Profundicemos un poco más en el fenómeno. El proceso de Joule-Thomson consiste en el paso de un gas desde un contenedor a presión constante a otro a presión inferior y también constante (Pf < Pi), a través de un estrangulamiento o una pared porosa. El gas se expande adiabáticamente en el paso de un contenedor a otro, y se produce una variación en su temperatura que depende de las presiones, inicial y final, y del gas utilizado. El proceso de Joule-Thomson se suele caracterizar por el parámetro µ, que es la diferencial de temperatura respecto de la presión. El parámetro µ está relacionado con parámetros propios del gas, y puede determinarse experimentalmente a partir de las medidas de variación de temperatura frente a las variaciones de presión.

En un gas ideal µ vale siempre cero. En gases reales, a cada temperatura pueden existir valores de la presión para los que µ es positivo y el gas se enfría en la expansión y otros para los que es negativo produciéndose un calentamiento. Los procesos Joule Thompson son una forma sencilla y eficiente de bajar la temperatura de un gas usando un compresor y se utilizan en multitud de máquinas destinadas a enfriar o licuar gases. Claro que esto solo funciona en la zona de valores de µ positivos, lo que suele corresponder a la mayoría de los gases en condiciones estándar. Pero en el caso del hidrógeno µ es negativo a temperatura ambiente, lo que obliga a adoptar grandes precauciones frente a posibles escapes para evitar el riesgo de reacción explosiva en el aire.

La solución: pilas de combustible
La pila de combustible es una pequeña central electroquímica que libera energía a partir de la reacción entre el hidrógeno y el oxígeno. Tiene estructura de sándwich, con dos electrodos porosos de papel de grafito entre los que se sitúa el electrólito, una lámina plástica permeable a los protones o membrana de polímero (PEM). En el interior de la pila de combustible se produce una reacción química entre el hidrógeno y el oxígeno, en el transcurso de la cual se liberan electricidad y calor, y el producto resultante es agua. La diferencia de potencial producida por una sola pila es reducida, por lo que es necesario alinear varias pilas formando bloques o unidades de pilas de combustible. Las pilas utilizan diferentes fuentes de hidrógeno: hidrógeno líquido (a unos 254 °C bajo cero), metanol, borohidruro de sodio e hidruros metálicos. Lógicamente solo se produce agua como único subproducto cuando el combustible es el hidrógeno.
Hay además metales con capacidad para adsorber (es decir, enganchar en su superficie) grandes cantidades de hidrógeno. El ejemplo más destacado es el platino, imprescindible en los electrodos de hidrógeno y en procesos catalíticos donde interviene este gas. El problema es que es muy caro y que se “envenena” fácilmente cuando los productos no son muy puros, lo que requiere costosos procesos de reactivación.El hidrógeno es un combustible muy interesante para el transporte en las ciudades, por su insignificante contaminación del aire, pero obviamente no resuelve el problema energético ya que por aquello de los rendimientos se necesita más energía para separarlo del agua que la que luego se puede aprovechar cuando se recombina de nuevo. Es ley de física.

11.9.04

Un profesor universitario defiende el pirateo de libros

Un profesor de Propiedad Intelectual de la Universidad Politécnica de Valencia, Jorge Cortell, ha tenido la brillante idea de proponer un manifiesto en su sitio web de Internet en el que anima a todos los estudiantes a descargarse de la Red los libros de texto, como respuesta a laposibilidad de que el Gobierno elimine los descuentos. Cortell propone la utilización de redes de intercambio de ficheros punto a punto (P2P), tipo KaZaa o eMule, para intercambiar los libros de texto entre los estudiantes. Por eso anima a los estudiantes a escanear los libros y a ponerlos en redes P2P, donde luego podrán descargarlos e imprimirlos como copias privadas. Sorprendentemente, el señor Cortell considera que la eliminación de los descuentos "es una propuesta redactada a medida para favorecer a editores y distribuidores" y que está promovida "por grupos de presión que sólo piensan en sus intereses económicos, y en contra del bien común y la cultura".

Sorprende que un análisis tan débil provenga de un profesor universitario, salvo que su estatus de funcionario le haya hecho olvidar a todos los creadores que viven exclusivamente de su producción intelectual. Si el salario del señor Cortell no dependiera de los presupuestos de la Administración pública sino, pongo por caso, de la creación de materiales educativos, sería probablemente más cauto en sus recomendaciones a los estudiantes.

Supongamos que -como propone el señor Cortell- la gente escanea los libros y los pone en redes compartidas para que otros los descarguen e impriman en su casa. La primera evidencia es que cambia la composición de costes en un sentido altamente perverso para la creación intelectual: defraudamos al autor y al editor, y a cambio pagamos por la conexión, por el papel y sobre todo por la tinta, que no es poco. Es decir, que actuando como un Guillermo Tell enloquecido, robamos a los creadores y a cambio financiamos a los que menos valor aportan, al fabricante de tinta y de papel. ¡Buen servicio a la cultura! La única explicación que se me ocurre para que al señor Cortell le salgan las cuentas es que probablemente descargará los libros en su puesto de trabajo y los imprimirá y encuadernará a costa del erario público.

Se dice que la eliminación de descuentos favorece a los editores, y no es así en absoluto. El descuento corre a cargo del margen comercial, que es independiente de los costes de autoría, edición y fabricación, por lo que al editor no le afecta. A quienes sí favorece el descuento libre es a las grandes superficies, para quienes el libro de texto es el principal reclamo para la venta de todo lo que rodea la sustanciosa campaña de “vuelta al cole”. Por eso los hipermercados no tienen ningún inconveniente en renunciar a todo el margen comercial del libro de texto a cambio de “hacer la caja” más importante del año.

Para el pequeño librero el libro de texto no es un reclamo, sino su principal fuente de ingresos, de modo que el precio fijo es el principal salvavidas de estos frágiles negocios. De hecho, la breve historia del descuento libre en los libros de texto ha dejado un reguero de pequeñas librerías cerradas. Y esto es mortal para los pequeños autores y para las editoriales alternativas, que no tienen acceso a las grandes superficies, donde solo hay hueco para los best seller y los libros de texto. Así que el descuento en los libros no solo asfixia a los pequeños libreros, sino que ataca de muerte a la creación literaria independiente y a la diversidad cultural.

La idea de que hay que compartir la creación es muy hermosa, pero curiosamente suele partir de gente que ya tiene cubiertas sus necesidades básicas y que ve esto de la creación como una simpática anécdota desde la confortable y protectora estructura funcionarial. Pero estos expertos en disparar con “pólvora del rey” deberían pensar en que es muy bueno para la sociedad contar con intelectuales independientes, con ilustradores y con poetas, y que todos estos creadores tienen derecho a vivir de su trabajo. Por eso es tan razonable que la haya planteado un gobierno que se dice de izquierdas, aunque han sido incapaces de explicarlo a la gente y han decidido dar marcha atrás. Las grandes superficies se estarán frotando las manos.

Web del señor Cortell